Colombia "Una política de casta"

Escrito por tildepolitica 11-03-2018 en Politica. Comentarios (0)

Hoy se celebran las elecciones de Senadores y Alcaldes en Colombia, actualmente tengo tres mese viviendo en la ciudad de Medellín, residenciada en una zona bastante concurrida, en el transitar de este período de campañas políticas, he quedado algo espantada por la deformación que ha alcanzado la política de hoy en día, en esta y muchas otras regiones de Latinoamericanas. Para presentar mis ideas analizaremos varios puntos a continuación: 

Primero: conseguimos una boleta de candidatos, todos descendientes de un apellido que habla por ellos y les confiere el derecho de ejercer el liderazgo político, no muy distinto a lo que sucede en la monarquía y la sucesión de poderes por consanguinidad; me aborda la duda de sí ¿realmente estas personas conocen los problemas que atormentan a los colombianos de las avenidas, calles, barrios, cerros, pueblos y para usted de contar? el tema no consisten que tengan que ir a dormir un día en el cerro para saber que se siente, pero si se debe hacer una inmersión en la cotidianidad de los colombianos, con todas las realidades que conviven en la región, y se preguntarán ¿Para que seria  útil esta exploración? para responder adecuadamente a la urgencia que tiene la sociedad de una política seria, que proponga soluciones aplicables y sustentables, en vez, de los trapitos de agua tibia que se suelen aplicar para conquistar popularidad de la forma más paupérrima y así mantenerse en el poder. Lo segundo seria, la presentación de proyectos políticos con base, que entren en debates públicos, para que las personas interactuén con los prospectos lideres y evalúen la viabilidad de sus propuesta, también es necesario que los nuevos gobiernos, conserven las políticas publicas que dieron resultado en los periodos anteriores ¿porque conservarlos? porque una gestión que este pensada en generar verdaderos cambios sociales, es paliativa, necesita mucho tiempo, trabajo, esfuerzo y experimentación, para poder concebirse por completo, mientras sigamos construyendo procesos reactivos y temporales, conseguiremos el fracasos más tarde que nunca. Tercero, tenemos aún la pregunta ¿Quién es el ciudadano en esta historia? ¿Ácaso solo representa un número más en las estadísticas de votación? o por el contrario, es parte de lo que llamamos Gobierno, porque la constitución genuina de un sistema gubernamental, consta de: los lideres políticos, quienes fungen una función de visionarios que orientan y muestran un camino a seguir, y a su lado van los ciudadanos, que son los veladores de que el proceso que se propuso cumpla con las expectativas y sea respetado, en vez, del papel mediocre que hemos asumido como críticos destructivos, dedicados a desmenuzar a los políticos y al sistema, como limpiándonos de culpa sobre los sucesos, sintiéndonos tan ajenos a ellos, ¿Ácaso no habitamos este país por decisión propia? La función del ciudadano, de cada persona que transita en el país, con una cédula de ciudadanía, es velar por los procesos que desarrollan sus políticos, que no son más que trabajadores públicos, al servicio de la nación, que requieren de la compañía de los ciudadanos, ya que son los actores  que convertirán estos procesos en su realidad y en la de su país.  

Mi invitación es a botar la ridícula acusación, de que la política es sucia o corrupta, pues, estas no son características innatas de la misma; entendamos que como ciudadanos somos los supervisores que deben garantizar el adecuado desempeño de nuestros políticos y sus políticas. Vamos a quitarnos el papel mediocre de victimas para tomar riendas, ser activos, participes y cocreadores de nuestra propia realidad.


Liliana Guerrero T.